Quizá como dicen muchas canciones, se necesita tiempo, siempre es él, dulce verdugo de un crepitar de pasos sin nombre. Pasos que sin querer damos cada uno de los días que corremos sin detenernos siquiera a contemplar lo que tenemos delante. Se desgrana segundo a segundo y solo puedes verlo una vez. Él, sin embargo, sigue tranquilo y tentador, sentado en una ola de cambio que aún no sabe cómo tiene que romper. Sin destino ni rumbo. A pesar de eso, le sigues esperando impaciente. Nunca he tenido suficiente con una sola vez.
Y siempre es el tiempo, para volver a confiar que un día volverás a ver el mar o que volverás a enfrentarte a los temores que hacen que algunas cosas se vean imposibles, tanto como para que solo haya una simple oportunidad, oculta entre barrotes de plastilina mutables a pura ferrita oxidada. Dispuesta a ser olvidada de mil maneras distintas y solo salvable de una sola posible.
La paciencia es el arma del confiado, al acecho del rincón sosegado para agarrar esa ola como se merece. Para poder pasearte sobre su cresta mientras te lleva con magia hacia la orilla, para hacerte volver a sentir la tierra bajo tus pies, recapacitar y comprender qué tiene que existir para mantener ese equilibrio. Esa paz.
Por suerte creo en la rendición, en redimir los pecados y volver a contar hacia adelante; a veces, la mejor fuga, o incluso la peor, son caminos que llevan a la libertad, no siempre huir es de cobardes ni rendirse de blandos. Solo es el tiempo quien decide el dónde y el por qué, entre remolonas cadenas que quieren romperse; seguir sin mirar atrás, confiar en él para desear de nuevo lo que seré sin importar lo que fui. Eso es lo que me gusta y sigo buscando, por que en esta vida todo va de evolución.
Solo es cuestión de paciencia y tiempo, seguimos desconectados los unos de los otros sin darnos cuenta de que la alta tensión solo se obtiene si nos conectamos juntos, sin cortocircuitos ni interferencias, porque no siempre lo arriesgado tiene porque ser peligroso. Depende de nosotros, ya que el tiempo, se agota segundo a segundo sin remedio, sigue su curso, así que no dudes de él porque sin duda existe, aunque sea relativo, siempre tiene una finalidad y no tiene por qué ser errónea. En nuestras manos está decidir cómo tiene que ser.
lo dijo Javier el 28/10/2008 @ 17:00
lo dijo Tempus fugit el 30/10/2008 @ 13:53
"the infernex" es la reinvención de un juego, de un sueño y al mismo tiempo de una ilusión. Son las cenizas hechas letras de un ave fénix que espera renacer de nuevo y así emprender otra vez el vuelo de las palabras.
lo dijo Wiliam aka Thombjork el 27/10/2008 @ 21:29