Hace ya varios días veía en el blog mi amigo JRMora una viñeta sobre la gente normal. Me dio que pensar. Lo cierto es que llevo días pensando en todo lo que seis simples dibujos fueron capaces de decirme, no es que no lo hubiera pensado antes, simplemente me abrió algo más los ojos. No hay nada como un cubata on-the-rocks de sinceridad. Y aunque a veces vale más una imagen que mil palabras, hay otras donde una palabra puede valer lo mismo que mil imágenes. Este sin duda es el caso de la palabra normal. Pensando un poco nos daremos cuenta de que en un mundo donde viven más de 6.000 millones de personas, hablar de algo normal es cuanto menos, irónico. Lo peor de todo esto es que se intenta vender lo normal como lo bueno, lo correcto, como un camino de vida, muchas veces visto como el único. Normalidad barata y banal que se perpetúa una generación tras otra sin posibilidad de remontar el vuelo. Sin pasiones, sin sentimiento, sin sensaciones. Estados lineales de comportamiento. Sumisos. Normales.
Tienes que estudiar, tienes que trabajar, tienes que labrarte un futuro. No hay posibilidad de errar, si te caes te aplastan. Tienes que levantarte temprano, tomarte el café en tiempo récord mientras te arden los labios pensando en el viaje de ida. Caras apáticas, inmersas en su autosuficiencia y en su normalidad, en parecer lo que no son. Rodeados de tecnología inútil y glamour barato en su forma de vestir, creyendo que son especiales cuando lo único que hacen es sucumbir en lo que está de moda, en algo que se ha convertido en normal. Nos tratamos con impersonalidad, antipatía e intolerancia. Hormigas en movimiento que acaban encerradas cada noche bajo cuatro paredes. No se puede ser diferente. No te puedes salir del molde. No hay libertad, no hay tregua y si te sales de esas normas te llaman loco. Un loco que quiere hablar, o tal vez un loco que quiere cantar, que quiere silbar o tal vez recitar. Un loco que mendiga o uno que enseña viejas fotos. Sigue la rueda de la normalidad y se hace tan grande como una bola de nieve que no puedes parar, una frívola cúpula que se mueve como una gran pompa de jabón que parece que nunca quiere reventar. Dónde queda la libre expresión del individuo como tal, su máxima exposición, su inteligencia y sensibilidad, quedan reducidas a prácticamente nada cuando se les impone la barrera de lo normal. El camino que debes seguir no es el que escoges si no el que te abren. Solo puedes entrar, si te quedas fuera, es tu responsabilidad. Es tu locura frente al mundo. Abre tu mejor paraguas y sonríe.
Disfruta de ese otro camino mientras puedas, observa a los otros locos que te rodean, deja atraparte por ellos y bebe de su demencia al mismo tiempo que beben de la tuya. Sáciate de delirio. Pierdete en el frenesí y hasta en la excentricidad. Cúbrete en su creatividad y hechízate de un mundo donde las reglas están reflejadas frente a un espejo, donde todo se ha dado la vuelta e increiblemente, sigue en equilibrio. Aprende los trucos para vencer a ese inmovilismo, a esa depresión perpetua bajo edificios de color oxidado e inmensas cristaleras repletas de aire normalizado. Salta, baila y canta como un poseso, libérate. Observa, aprende y reinventalo todo. Muévete cuanto quieras pero hazlo con cuidado, como si fueras todo un funambulista aferrado a tu mejor vara, ya que si caes, hay una red que te atrapará, pero no es en la que quieres caer, ya has estado ahí, sabes perfectamente donde acaba y sabes que no es allí donde quieres volver.
lo dijo Min el 25/10/2008 @ 0:48
lo dijo kekobola el 25/10/2008 @ 1:44
lo dijo kekobola el 25/10/2008 @ 1:57
lo dijo Seze el 25/10/2008 @ 4:29
lo dijo Abel.Flórez el 25/10/2008 @ 16:19
lo dijo Wiliam aka Thombjork el 25/10/2008 @ 18:18
lo dijo "Gente Normal" el 25/10/2008 @ 18:37
lo dijo biocomplex el 25/10/2008 @ 19:33
lo dijo Reivindicando las rarezas « Chen Weblog el 07/11/2008 @ 21:27
"the infernex" es la reinvención de un juego, de un sueño y al mismo tiempo de una ilusión. Son las cenizas hechas letras de un ave fénix que espera renacer de nuevo y así emprender otra vez el vuelo de las palabras.
Por que cuando tomes la pastilla roja, volver atrás supone casi un reseteo... te quedaría disimular el resto de tu vida que vives en la media, mediana y moda, de entre los normales, el más normal.
lo dijo lamonjamellada el 24/10/2008 @ 23:54